Con el sonido de la guitarra me llegan a la cabeza los recuerdos de aquel 3 de enero.
"Nerviosa como si fuera la primera vez." Así fue como empezó todo.
Divisarte a lo lejos de aquel parque y saber de inmediato que eras tu porque lucías como nadie aquel abrigo largo rojo, cruzar nuestras miradas y sonreír sin razón alguna, sentí aquella sensación de pajaritos en el estómago y un pequeño agujero negro que solo me hacía pensar en comida.
Te diste cuenta de mi coleta y mientras me contabas tus momentos, me hacías una trenza de estas que a ti te gustan, y que tras un par de intentos me dejaste, no es por faltar, pero me dejaste un par de bultos en la cabeza...
Compramos la comida para llevar en ese sitio que tanto te gusta, pero que se disponía un poco lejos de nuestro destino. De camino a un taxi, te elogié por tu ropa. Ibas preciosa, bueno, como de costumbre sinceramente, ya sea que te acabas de levantar como un panda, o acabes de salir de la ducha con el pelo mojado, o vayas en chándal y en bici, siempre me pareces super mona y con un gran atractivo. Por desgracia, mi memoria no da para mucho, recuerdo que llevabas unos zapatos planos pero que pensaste en ponerte tacones, bendito el momento en el que no lo hiciste, también recuerdo tu falda roja, me encanta, debajo de estas unos legins negros, creo que no hacía tanto frío, pero bueno y por camiseta esta que es negra y tiene como encaje por la parte del escote, no sé si me explico, pero creo que esa frase es la menos literaria de todo el texto,
Nos hicimos una foto juntos.
Foto que conservo y que ahora mismo tengo delante. Te echo de menos. La verdad es que no me había fijado en la cosa rara que haces con la mano, pero bueno, forma parte de tu encanto natural al igual que esas mejillas sonrosadas tan preciosas y pellizcables.
El taxi nos dejó cerca de nuestro destino, solo teníamos que andar por un par de calles. Menuda pelea me montaste para que te dejaras atar los ojos... Y bueno, encima de todo no dejaste que te pusiera los cascos, tsss... Ya te vale. Aun que... Tu cara cuando te metí en la habitación y te destapé los ojos... Fue alucinante.
Yo tenía los vellos de punta y estaba emocionadísimo por ver cual era tu reacción ante aquella esperada sorpresa. Todo oscuro, velas alumbrando todo, regalos, pétalos de rosa por la cama y todo para nosotros. Nosotros.
Cenar a luz de la noche a través de la gran ventana fue muy divertido. Hablábamos sin parar y se notaba el buen ambiente y la conexión entre ambos, esos momentos eran perfectos y daría lo que fuera por revivirlos... Igual que el día en el que recibiste tu pijama de dálmata..
Coincidimos en la idea de saltar a la cama, yo me contuve en su momento pero... Valió un mínimo de debilidad para alzarte y lanzarnos juntos sobre los pétalos y las sábanas blancas. Revolvernos como niños y besarnos con pasión.
Anhelo esos labios sabor a ti, anhelo tu mirada fija en mi.
Reconoce que las tabletas milka fueron el mejor regalo, te di tres. Yo quiero estrenar mi bol de ramen contigo...
Notar que te está pudiendo el sueño. La verdad es que tu día debió de ser agotador y no habrías descansado mucho... Sacar del armario la guitarra y sentarme a tu vera en la cama. Dejar salir sonidos tocados suaves para no hacer mucho ruido y cautivar tu atención con el sonido. Volverte hacia mi y quedarte tranquila y relajada mientras tocaba canciones para tus oídos. Bello recuerdo.
Tontear e intentar hacer bien los trucos de magias con las cartas, la verdad es que no se me dio tan mal como parecía, lo que pasa es que tú eres muy lista y te dabas cuenta del tirón de donde estaba la trampa.
Después de un par de cosillas que bueno,,, Y otra que no hace falta nombrar, sé que recuerdas bien, nos acostamos, acurrucados el uno con el otro, cansados.
Dormir juntos en aquella cama que no tenía fin,
Yo sigo luchando por ti.
Ai shiteru.
martes, 20 de enero de 2015
lunes, 19 de enero de 2015
¡¡EGOISTA!!
Tratar de pasar un segundo sin pensar en ella me resulta una práctica de lo más inquietante a la par que imposible. Desear pasar las horas simplemente tumbado a su vera dejando consumir la cera de la vela. Acelerar las agujas del reloj para estar antes entre tus brazos.
Supongo que ahora mismo hay muchas incógnitas en el aire, la verdad es que me gustaría encontrarles respuesta, pero no creo que sea el momento apropiado. Para mi, el tiempo me hace olvidar y reflexionar, ver las cosas desde otra perspectiva, encontrar las palabras adecuadas...
Todo es un cúmulo de errores y faltas de ortografía. Días y noches de lluvia en vez de sol.
Recuerdo aquel día en medio de la carretera. ¿Te acuerdas tú de aquel día en el que te enseñé el cielo azul oscuro alumbrados por la luna llena?
Tristemente me doy cuenta de muchas cosas que no vienen al caso y que siempre pasa lo mismo. Es la primera vez que pasa esto. Nivel 0. No me lo puedo creer. Pero...
Confío en un mañana, en un día de estos de ir a cenar y recogernos, llevarte unos apuntes o chocolate, dejarte regalos en la cama para cuando vuelvas encontrarlos, acurrucarnos juntos con la manta de manchitas, verte con el pijama de dálmata y que pierdas la seriedad cuando te pones el gorro con orejitas.
Sigo pensando en ti.
Supongo que ahora mismo hay muchas incógnitas en el aire, la verdad es que me gustaría encontrarles respuesta, pero no creo que sea el momento apropiado. Para mi, el tiempo me hace olvidar y reflexionar, ver las cosas desde otra perspectiva, encontrar las palabras adecuadas...
Todo es un cúmulo de errores y faltas de ortografía. Días y noches de lluvia en vez de sol.
Recuerdo aquel día en medio de la carretera. ¿Te acuerdas tú de aquel día en el que te enseñé el cielo azul oscuro alumbrados por la luna llena?
Tristemente me doy cuenta de muchas cosas que no vienen al caso y que siempre pasa lo mismo. Es la primera vez que pasa esto. Nivel 0. No me lo puedo creer. Pero...
Confío en un mañana, en un día de estos de ir a cenar y recogernos, llevarte unos apuntes o chocolate, dejarte regalos en la cama para cuando vuelvas encontrarlos, acurrucarnos juntos con la manta de manchitas, verte con el pijama de dálmata y que pierdas la seriedad cuando te pones el gorro con orejitas.
Sigo pensando en ti.
jueves, 8 de enero de 2015
Madurar.
Empiezo esta entrada en el minuto 23.
Hablando y divagando se me viene a la cabeza que el tiempo pasa y no regresa. Que mientras pienso y pienso sin hacer nada mi vida no avanza y despilfarro mi tiempo. Tiempo que no podré recuperar y que seguramente mañana sea tarde para intentar aprovechar.
La vida pasa... Y nosotros con ella.
Cuando nacemos se nos asignan cuatro cosas. Esas cuatro cosas son las que debemos mantener durante toda nuestra vida y serán las que al final estén con nosotros.
Si en medio de tu vida, quieres abarcar otra cosa diferente, deberás reemplazarla, sacrificar, una de las que ya tienes. Y así sucesivamente.
Esto me hace reflexionar que mi vida es para mi y solo para mi. Yo soy el responsable de mis actos, yo decido lo que hacer, yo valoro lo que está mal y lo que está bien bajo mi punto de vista.
Hay una gran diferencia entre el blanco y el negro.
Por un lado, uno mantuvo una vida plena y llena de facilidades. Sin problemas, sin malos ratos y con lo que podía desear. Por otro lado, la otra mitad no lo pasó tan bien, tuvo dificultades, malos tragos, muchas cuestas y problemas... De todos los tipos... Pero ahora te das cuenta de que al final todo se decide por igual, hay que hallar un destino y para ambos es el mismo razonamiento.
Hay cosas que cuestan bastante dejar atrás... Porque se hacen importantes y cuesta despegarse, pero hay que admitir que las cosas se tienen que hacer y llevar a cabo, nos gusten o no. No se puede vivir eternamente como un parásito en el cuerpo de un huésped.
Lo tienen que entender y si te quieren estarán ahí hoy, mañana y hasta cuando no puedas estar tú. Eso tiene que ser así y sería hermoso contemplar la vida después viendo todo el sacrificio y todo lo ganado.
Quiero avanzar como persona y conseguir mis objetivos,
Yo haré lo posible por conseguirlo, desde ahora mismo.
Ánimo.
Hablando y divagando se me viene a la cabeza que el tiempo pasa y no regresa. Que mientras pienso y pienso sin hacer nada mi vida no avanza y despilfarro mi tiempo. Tiempo que no podré recuperar y que seguramente mañana sea tarde para intentar aprovechar.
La vida pasa... Y nosotros con ella.
Cuando nacemos se nos asignan cuatro cosas. Esas cuatro cosas son las que debemos mantener durante toda nuestra vida y serán las que al final estén con nosotros.
Si en medio de tu vida, quieres abarcar otra cosa diferente, deberás reemplazarla, sacrificar, una de las que ya tienes. Y así sucesivamente.
Esto me hace reflexionar que mi vida es para mi y solo para mi. Yo soy el responsable de mis actos, yo decido lo que hacer, yo valoro lo que está mal y lo que está bien bajo mi punto de vista.
Hay una gran diferencia entre el blanco y el negro.
Por un lado, uno mantuvo una vida plena y llena de facilidades. Sin problemas, sin malos ratos y con lo que podía desear. Por otro lado, la otra mitad no lo pasó tan bien, tuvo dificultades, malos tragos, muchas cuestas y problemas... De todos los tipos... Pero ahora te das cuenta de que al final todo se decide por igual, hay que hallar un destino y para ambos es el mismo razonamiento.
Hay cosas que cuestan bastante dejar atrás... Porque se hacen importantes y cuesta despegarse, pero hay que admitir que las cosas se tienen que hacer y llevar a cabo, nos gusten o no. No se puede vivir eternamente como un parásito en el cuerpo de un huésped.
Lo tienen que entender y si te quieren estarán ahí hoy, mañana y hasta cuando no puedas estar tú. Eso tiene que ser así y sería hermoso contemplar la vida después viendo todo el sacrificio y todo lo ganado.
Quiero avanzar como persona y conseguir mis objetivos,
Yo haré lo posible por conseguirlo, desde ahora mismo.
Ánimo.
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