viernes, 9 de agosto de 2013

Lágrimas...

Encontré la almohada un poco húmeda cuando llegué y el cuerpo de la chica blanco y pálido debajo de las sábanas. Parecía un suicidio.

Les pedí a mis compañeros que buscasen datos sobre la chica, que preguntasen a familiares, vecinos, amigos cercanos, que revisasen las últimas llamadas y un rastreo por toda la casa. Tras esto, analicé a la chica: era muy joven, rondaría los 24 años más o menos, castaña, de piel morena, una bonita cara, ¿qué razones tendría una chica así para suicidarse?

Cuando llegué al día siguiente para analizar algunas cosas más, recibí mi informe: sus amigos la vieron el día anterior perfectamente, floreciente como una flor; con los vecinos se llevaba genial, llevaba el alquiler del piso al día y todo en orden, la vieron por la noche llegando a casa; estuvo con la familia hace tres días y todos la vieron, como de costumbre, perfectamente. Algo se me escapa... Encontraron una libreta en la que en todas las páginas se encontraba escrito lo mismo: "Elegimos el amor que creemos merecer.", y algunas páginas rotas. Me volvieron a informar de más detalles, analizaron el móvil; contenía muchas llamadas a un mismo número, el cual me interesó y acudí raudo a investigar. Se trataba de un chico de su edad, me cité con él de inmediato y le informé de lo ocurrido.

- Hola, ¿qué tal estás? - Saludé al encontrarlo cerca del café donde quedamos.
- Hola Agente. - Respondió.

Entramos en el local y le invité a algo, parecía un chico abierto, estatura media, corpulento, ¿tendrá algo que ver con el crimen?

- Si quieres colaborar, te sugiero que seas totalmente sincero conmigo, sin presiones, solo cuéntame lo que sabes y responde con sinceridad, ¿me harás el favor?
- Sí, claro, intentaré ayudarlo en todo lo que me sea posible.
- Bien, he traído un pequeño cuestionario. - Le dije sacando la libreta que encontré con unos papeles que incorporé. - A tu amiga le gustaba mucho esta frase, ¿No?
- Sí bueno, es de una película que vimos, le impactó bastante.
- Bien, a otra cosa, ¿tenía buena relación con la familia?
- Sí, por supuesto, siempre se ha llevado bien, como con todos vamos, quiero decir...
- Relájate chico, no te preocupes por nada, si necesitas más tiempo lo entenderé. - Le dije con un tono tranquilo para relajar el ambiente.

Después de eso, lo dejé comer algo y que respirase, me di cuenta de que comenzó a llorar en silencio, a lo que saqué del bolsillo de atrás un paquete de pañuelitos y se lo dejé sobre la mesa. Tomó uno y se secó las lágrimas y se sonó la nariz.

- ¿Puedes seguir? - Pregunté.
- En realidad Agente, yo fui uno de sus mejores amigos hace unos años. Estábamos todo el día juntos, para arriba y para abajo, siempre juntos y muy felices de ello. En su tiempo, tuvimos pequeños encontronazos, nos empezamos a querer de verdad y bueno... La cosa iba bien. Pero un día me cansé de que siempre fuera la misma historia, usted no lo entiende y yo tampoco. Decía que nadie la comprendía. - Soltó el chico entre más lágrimas y entrecortado.

Descansó, tomé un sorbo de mi café y le di señal para que prosiguiese cuando estuviera preparado.

- Yo la quería mucho. La consideraba alguien especial, era increíble conmigo. Trabajé mucho en la relación para que siempre se mantuviese feliz y me sacase esa sonrisa que tiene, sacrifiqué muchas tardes pensando en ella, haciendo cosas por ella, ayudándola... ¡Pero no sirvió de nada! - Gritó el chillo rompiendo a llorar de nuevo.
- Cálmate, te llevaré a casa, otro día seguiremos. Toma mi tarjeta y llámame cuando mejores. - Le dije por último.

Ambos salimos del edificio y me guió con el coche hasta su casa, lo dejé allí y volví a la casa de la chica.

Yendo de camino, recibí una llamada. Me informaron de que en el móvil existía una conversación con un número de teléfono del cual llevaba años sin contactar, no era el mismo que del chico con el que me cité, ¿de quien se tratará?

Una vez en la casa ,y con el cuerpo de la chica en el laboratorio forense buscando la muerte, me dediqué a rebuscar en los lugares más insólitos.
Encontré fotos, una cámara, un disco duro y varias cosas interesantes, que mandé a analizar mientras seguía con mi trabajo. Otra llamada momentos después me informó de que ese móvil había desaparecido, una pista menos.
Cansado, decidí volver a casa a dormir.

(Una chica que muere después de haber llorado. Un chico que estuvo con ella en su momento y algo falló. Una conversación con otro diferente y al parecer, no acaba muy bien. ¿Qué carajo...?)


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